UTILIDAD DE LOS FISURÓMETROS COMO HERRAMIENTA DE TRABAJO EN LOS ASENTAMIENTOS DE CIMENTACIÓN

Los fisurómetros se colocan sobre la grieta, cubriendo o uniendo las dos paredes “partidas”, y tras varios meses, se hace un seguimiento para ver si las “paredes se han abierto más”. Si las líneas ya no coinciden, se puede medir milimétricamente lo que se ha abierto la grieta, y quiere decir que el proceso sigue activo. Se deben realizar todo tipo de ensayos, estudio de documentación y análisis de los datos, para determinar no solo el origen de las grietas, sino el modo más efectivo y definitivo para su reparación; y, en caso de que haya responsabilidades legales y la edificación esté en garantía, reclamar judicialmente la reparación de los defectos de estructura y cimentación que sufra la vivienda.

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